El cerdo ha estado siempre vinculado con el nombre de Teruel, ya que éste animal es uno de los puntales de su gastronomía; además, la altitud y el clima frío son dos características de la provincia que la convierten en un lugar idóneo para una curación natural de sus derivados, en el que se desarrollan todos los sabores y aromas de la carne.
Y la mejor muestra de esta vinculación está en el producto del cerdo más apreciado, el jamón.
Desde 1983, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Jamón de Teruel avala esta buena fama garantizando que los perniles que se venden con su nombre proceden de cerdos de especies seleccionadas, criados en la provincia, y que a lo largo de todo el proceso de elaboración han cumplido exigencias tales como un tiempo mínimo de curación y maduración de 14 meses.
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Del trabajo conjunto de medio millar de explotaciones ganaderas, diez mataderos y 53 secaderos, se obtiene así un producto tan sano como sabroso, el único jamón serrano reconocido como Denominación de Origen.
La producción del Jamón de Teruel ya ronda el medio millón de piezas anuales y se están introduciendo nuevas presentaciones más atractivas para el consumidor. |